A veces comparo a los pueblos blancos de mi querida Andalucía con pétalos de una rosa, o de hermosa flor, aunque realmente ni yo mismo sé del porqué de esta comparación. Me atrevo a retar a mi cerebro y pienso que puede ser, porque sin los pétalos, una rosa o flor no estarían del todo completas, lo mismo que Andalucía sin esos pueblos con encanto, uno de ellos es Casarabonela, o simplemente, Bonela.

Casarabonela.

Casarabonela.

#AUnaHoraMálaga

Son casi las cinco de la tarde y arribamos al hotel muy cerca del aeropuerto, vivo en Málaga pero en otro punto cardinal, me seduce dormir fuera de casa, es lo que vengo haciendo más de una década. Me gusta regresar a casa, aunque también me apetece estar fuera de ella. Tenemos una especie de doble juego, un romanticismo moderno o relación abierta. Cada uno deseamos estar juntos, y cada cierta vez, estar alejados. Eso nos mantiene en la constante de extrañarnos. Y esto me gusta, y mucho.

Tras una breve charla y saludos a los amigos y a nuevos conocidos, nos dirigimos al estacionamiento a coger nuestro gran coche de la marca Ford. Esta vez fuimos solo dos, ya que mis otros dos compañeros se unirían en Casarabonela, el primer pueblo blanco asentado en la comarca de la Sierra de las Nieves y hacia allí nos dirigimos.

Uno coche Ford en una de las rutas del #AUnaHoraMálaga.

Uno coche Ford en una de las rutas del #AUnaHoraMálaga.

Jardín Botánico de Cactus y Otras Suculentas

Nuestra primera parada antes de entrar de lleno al corazón del pueblo fue el Jardín Botánico de Cactus y Otras Suculentas “Mora I Bravard” de Casarabonela, que presume de ser el primero de España en tener más especies de cactus y suculentas, algunas en peligro de extinción.

El entorno es precioso.

Nunca había visto una gran variedad de estas especies que pasan desapercibidas en un desierto, en donde todas parecen ser iguales. Desde este lugar ya se puede ver las pinceladas de un pueblo blanco.

Jardín Botánico de Cactus y Otras Suculentas “Mora I Bravard” de Casarabonela

Jardín Botánico de Cactus y Otras Suculentas “Mora I Bravard”.

Jardín Botánico de Cactus y Otras Suculentas “Mora I Bravard” de Casarabonela.

Cactus y otras Suculentas.

Jardín Botánico de Cactus y Otras Suculentas “Mora I Bravard” de Casarabonela.

Interior del Jardín Botánico de Cactus y Otras Suculentas “Mora I Bravard” de Casarabonela.

Casarabonela desde el Jardín Botánico de Cactus y Otras Suculentas.

Casarabonela desde el Jardín Botánico de Cactus y Otras Suculentas “Mora I Bravard”.

En la salida encontramos a Baltasar, bautizado como el merengue, un artesano local, el único que trabaja –de momento- la pita. Historias que suman a la experiencia a menos de una hora de Málaga capital.

Baltasar, el merengue, un artesano local de Casarabonela.

Baltasar, el merengue, un artesano local.

Casarobenela y sus pinceladas

Terminada la sesión en el jardín botánico mencionado, los coches aceleran hacia la plaza principal del pueblo desde donde se tiene unas tomas impresionantes de su Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, al bajar y luego subir, una constante en las callejuelas de estilo morisco, y al dirigirme hacia su puerta principal me tropiezo con una vía especial, la Calle Saldaña, mi corazón siente orgullo ese momento, sonrío y pido a mi compañero que retrate el momento. Por un rato me siento alguien importante del pueblo, aunque luego aterrizo de nuevo en el camino para seguir disfrutando de sus pinceladas.

Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol en Casarabonela.

Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol.

Detalles de la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol en Casarabonela.

Detalles de la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol.

Calle Saldaña en Casarabonela (Málaga).

Calle Saldaña en Casarabonela.

El blanco, es el color principal de este, el mismo que son como lienzos para que sus habitantes puedan dibujar estilosas puertas y ventanas, preciosas macetas con sus plantas y flores, que le dan el toque de un pueblo con encanto que tienen los de Andalucía.

Flores en una de las calles de Casarabonela, Málaga.

Flores en una de las calles de Casarabonela.

Detalles en las calles de Casarabonela.

Detalles en las calles de Casarabonela.

Una casa decorada en Casarabonela.

Una fachada de casa decorada en Casarabonela.

Tras unos pasos, entre pendientes y bajadas pronunciadas, unas vistas espectaculares nos esperan. Desde el Mirador Turístico del antiguo castillo árabe de Qasr Bunayra, se puede ver varias localidades, entre ellas a Málaga capital y hasta el mismísimo Mediterráneo. Uno podría contemplar las postales desde aquí hasta caer la noche, ganas no faltan pero Casarabonela tiene y quiere mostrarse más.

Vistas desde el Mirador Turístico del antiguo castillo árabe de Qasr Bunayra en Casarabonela.

Vistas desde el Mirador Turístico del antiguo castillo árabe de Qasr Bunayra.

Vistas desde al antiguo castillo árabe.

Vistas desde al antiguo castillo árabe.

Restos del antiguo castillo árabe de Qasr Bunayra en Casarabonela.

Restos del antiguo castillo árabe de Qasr Bunayra.

Restos del antiguo castillo árabe de Qasr Bunayra en Casarabonela.

Restos del antiguo castillo árabe de Qasr Bunayra en Casarabonela.

Más pendientes y bajadas, combinadas con curiosidades, callecitas con más encanto que otras, son como retazos de bienvenida de una gran y buena sábana de algodón que cobija al visitante.

Calles decoradas en Casarabonela.

Calles decoradas en Casarabonela.

Macetas en las calles de Casarabonela.

Macetas en las calles de Casarabonela.

Caminando en las calles de Casarabonela.

Caminando en las calles de Casarabonela.

Calles decoradas en Casarabonela.

Calles decoradas en Casarabonela.

Macetas en una de las calles en Casarabonela.

¿Cuántas macetas por metro cuadrado?

Detalles en Casarabonela al atardecer.

Detalles en Casarabonela al atardecer.

Bésame en este rincón de Casarabonela.

Bésame en este rincón.

La Calle Real se atraviesa en nuestro camino, y no es casualidad su nombre, puesto que se lo ha ganado a pulso cuando estuvieron personajes ligados a la corona, alojados en una de sus propiedades, constatadas con hechos. Además se dice que Miguel de Cervantes también estuvo como huésped en la misma propiedad. Yo lo creo bastante probable ya que estuvo cerca, en la tierra del ajo bacalao, Vélez-Málaga.

Propiedad en la Calle Real. Lugar de hospedaje de ilustres personajes en Casarabonela.

Propiedad en la Calle Real. Lugar de hospedaje de ilustres personajes.

Entra la noche en Casarabonela

Independientemente que fuera verdad, tengo la intuición que sí pasó y con esto se queda mi curiosidad hasta llegar a la plaza Buenavista donde está el Ayuntamiento de Casarabonela, un lugar que también suma preciosas vistas a esta agitada tarde.

Ya es hora de cenar, yo al menos tengo hambre y asumo que también todo el grupo o al menos una gran mayoría. Dicen que, las tapas en Casarabonela están muy buenas, una costumbre muy antigua en este pueblo, según nos comentó el alcalde.

Ayuntamiento de Casarabonela, Málaga.

Ayuntamiento de Casarabonela en la plaza Buenavista.

Son casi la medianoche y es hora de despedir, por ahora a Casarabonela, un precioso y amable pueblo blanco de 2600 habitantes en el interior de la provincia de Málaga.

Casarabonela, un lugar con encanto.

Casarabonela, un lugar con encanto. Junio 2018.

Nota: Esta visita corresponde gracias al proyecto #AUnaHoraMálaga llevado a cabo a finales de junio de 2018. Agradezco en especial a David García, por su buena gestión y por la invitación a esta aventura.

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