Llega el buen tiempo y las altas temperaturas. Empezar a buscar un destino para las vacaciones es una buena idea, y si optas por el turismo nacional, hay innumerables rincones paradisíacos en España. Si lo que buscas es cambiar de aires, disfrutar de un entorno privilegiado en mitad de la naturaleza y volver a los orígenes, una de las recomendaciones es visitar el pueblecito de Sóller, en Mallorca.
Si Mallorca ya es conocida en todo el mundo como un lugar de ensueño, no hay que perderse Sóller, uno de sus pueblos más hermosos en plena Sierra de Tramuntana, concretamente en el Valle de los Naranjos y también conocido como Valle del Oro.
A lo largo de este artículo hablaremos de qué ver y hacer en Sóller, ya sea en compañía de la pareja, amistades o de la familia. Sóller es un enclave apto para todo tipo de turistas.

Lo que no hay que perderse y ver en Sóller
A pesar de que Sóller es un pueblo relativamente pequeño, son muchas las maravillas que ofrece mientras se disfruta de un paseo por sus calles, ya sea de forma independiente u optando por un free tour como el que organizan desde esta web (donde aprenderás muchas curiosidaded de Sóller) Un free tour es una forma realmente económica de descubrir lugares, de conocer su historia, gracias a guías titulados expertos.

Plaza de la Constitución
Para comenzar a descubrir Sóller, lo ideal es visitar la Plaza de la Constitución, en pleno centro, punto de reunión de todos los vecinos. Esta plaza rezuma vida; es el lugar perfecto para pararse un momento en algunas de sus terrazas a tomar algo.
En la misma plaza puedes ver la bella iglesia parroquial de Sant Bartomeu , con una fachada modernista única y particular, y el Banco de Sóller, también con arquitectura modernista. Ambos conforman los edificios más representativos de esta pequeña población de la Tramuntana mallorquina (el autor es Joan Rubió i Bellver).

Calle Sa Lluna
Todo pueblo tiene una calle comercial; y Sóller no es la excepción. La calle Sa Lluna parte desde la Plaza de la Constitución. En Sa Lluna encontrarás una gran cantidad de comercios que mantienen ese halo de tradición y artesanía; es el lugar perfecto para adquirir un recuerdo de Sóller o sus conocidos productos gastronómicos de ‘fet a Sóller’ (hecho en Sóller).
En la misma calle comercial hallaremos el museo modernista Can Prunera. Visita recomendada si eres un amante del arte. Su entrada tiene un precio económico; solo 5€.
Enclaves naturales
En el caso de querer disfrutar de la naturaleza, en Sóller también se presentan diversas opciones, como su Jardín Botánico, con flora autóctona que persigue la conservación de la flora mediterránea balear; el Museo Balear de Ciencias Naturales, emplazado en el Jardín Botánico, donde se organizan cantidad de exposiciones a lo largo del año. Y, como no podía ser de otra forma, no deberemos irnos de Sóller sin deleitarnos con los interminables campos de naranjos tan característicos de esta población
Los pequeños detalles que marcan la diferencia
La vida se compone de pequeños momentos y detalles que quedan grabados en la retina. Durante la estancia en Sóller, hay que experimentar determinados placeres, a la vista simples y sencillos.
En un pueblo como Sóller, disfrutar de un zumo recién exprimido de su fruta más típica, la naranja, es todo un gusto.
Este pequeño municipio también es conocido por sus increíbles helados artesanos, uno de los productos estrella de su gastronomía.

No hay nada más natural que visitar el mercadillo y mezclarse con sus vecinos los sábados por la mañana. Allí el turista encontrará cantidad de productos artesanales de proximidad y se llevará una grata sorpresa.
Si se es amante del deporte, podemos también realizar una excursión por los alrededores de Sóller. La Tramuntana es una zona muy conocida por los amantes del ciclismo y del senderismo, realizando la ruta del Barranco de Biniaraix.